La historia de muchos países en el mundo, desde los tiempos de colonización hasta la actualidad en el ámbito agrícola ha estado marcada por la producción en masa bajo un modelo basado en los monocultivos que no es más que plantaciones en gran extensión de terreno con el rubro de una sola especie vegetal, es decir con los mismos patrones, resultando en una similitud genética, utilizando los mismos métodos agronómicos para toda la plantación (control de plagas, fertilización y alta estandarización de la producción), lo que hace más eficiente la producción a gran escala y generando en principio excelentes resultados económicos.

Sin embargo, como ya se ha estudiado la imposición de este modelo de producción, ha ocasionado grandes impacto a nivel social y ambiental, en este sentido por ejemplo al tratarse de una misma especie de plantación, es más fácil que las enfermedades y plagas se propaguen y aunque también sea más fácil aplicar los productos fitosanitarios correspondientes, hay mayor riesgo de su resurgimiento e inclusive de que generen resistencia, por lo que es muy probable que los alimentos producidos y que además finalmente llega al consumidor pueden contener exceso de químicos tóxicos, ya qué es el método de control de plaga utilizado comúnmente.

Además, la sobreexplotación del suelo, que es sometido a exigencias nutricionales del mismo cultivo por largo tiempo, hace que el terreno se debilite y erosione con más facilidad, afectando también el ecosistema natural compuesto por microorganismos, insectos y otras especies.

Ahora bien, sí lo monocultivos han aportado grandes volúmenes de alimentos para una creciente población mundial pero este a su vez contribuye al deterioro del ambiente ¿Cuál es la opción al monocultivo?

Aunque suene obvio, la mejor alternativa para los monocultivos son los policultivos ó cultivos asociados, es decir la rotación o distribución de diferentes tipos de cultivos, combinando distintas especies vegetales para que se complementen y se aprovechen mejor y más eficiente los recursos disponibles.

La asociación de cultivos  puede aportar muchas ventajas en la unidad de producción tanto a la de menor como mayor escala siempre y cuando sea una combinación compatible. Las necesidades de cada uno de los cultivos son distintas y se complementan, por lo que se minimiza la relación de competencia de las plantas.

Los cultivos asociados se pueden realizar de varias maneras, esto con el objeto de maximizar los beneficios que ofrecen el suelo y las plantas, en este sentido te presentamos algunos ejemplos.


Cultivos intercalados

Es cuando se siembra dos o más tipos de plantas a la vez en la misma área de terreno, pero en zanjas una al lado de la otra.

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